Crucero por el Rhin

salida del barco desde coblenza cruzero rhin

De buena mañana salimos de Coblenza (o Confluentes). La niebla que cubre el Rhin se desdibuja lentamente en las montañas de alrededor. No hace muy buen día, pero tampoco llueve. Tras el mal tiempo de ayer, esto ya me está bien. Vamos a empezar nuestro tour por el Rhin-Mosel en barco de vapor. En las distintas plantas de estos barcos hay mucho espacio. En mi cabeza se despiertan los recuerdos de los viajes por la Weser cuando era pequeña. Estos barcos no han cambiado demasiado desde mi infancia. Hasta parece que haya las mismas flores de plástico encima de las mesas.

crucero rhin

crucero rhin

Pero lo importante no es la decoración del barco ya que ésta no debe distraer la vista del precioso paisaje. Despacito se deslizan los castillos y pueblecitos a nuestro lado. A lo lejos todavía se aprecia la niebla escondida entre las colinas. ¡Qué pena, que no consiga capturarlo con mi móvil!
Para tomar algunas fotos pese al tiempo calinoso y el escaso en luz, me paseo un ratito por el barco. Las ruedas de paletas del barco están tan bien escondidas, que apenas se dejan ver, seguramente debido a cuestiones de seguridad. A cambio, figuran algunos carteles antiguos de la boda de los barcos del Rhin , la célebre decoración floral plasticosa y una vitrina medio escondida con barritas de chocolate que parecen perdidas cómo únicas piezas de exposición.

crucero rhin
Afortunadamente, por los altavoces se mencionan los puntos de interés de las orillas, como los castillos o el Kaiserstuhl, una montaña llamada „silla del emperador„, seguidos de breves explicaciones: „A su derecha pueden ver…“ „A su izquierda está….“ De este modo nada pasa por desapercibido, por muy distraído que estés sacando fotos o metido en una interesante conversación tomando un café.  Es decir, que en el último momento siempre estás enterado del lado del barco al que debes mirar. 🙂

castillo crucero rhin

Castillo Marksburg Rhin Alemania

De nuevo, puedo añadir un punto en mi lista de cosas que repetir de este viaje: el castillo Marksburg, el „único castillo jamás destruido al borde del Rhin“. El trayecto pasa muy deprisa y de pronto ya se ha terminado el tour. ¡La próxima vez querré ir hasta la legendaria Loreley, la famosa sirenita!

crucero Rhin

Tras casi 2 horas de viaje balanceando, nos bajamos en Boppard y volvemos a tener tierra firme bajo los pies. Allí, con una temperatura estimada de 5ºC, nos ponemos en marcha para ir al telesilla (¡tengo mieeeedooo – no por la altura, sino por el frío), para apreciar una de las vistas supuestamente más espectaculares sobre el Rhin: ¡el Vierseenblick!

crucero rhin alemania

crucero rhin llegada a boppard

Continuará…!

en el barco - crucero rhin

 

Si queréis saber más sobre los cuceros del Rhin, aquí podéis consultar más información: Alemania romántica

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